Una cirugía mal ejecutada o mal controlada puede dejar una secuela grave o costar la vida. Si quedó peor después de una operación por un error evitable, evaluamos su caso sin costo.
La cirugía tiene riesgos propios, y no todo mal resultado es negligencia. La hay cuando el equipo se apartó de la lex artis: no siguió los protocolos, ejecutó mal la técnica o no controló una complicación que debía advertir. Muchas veces el problema no es la complicación en sí, sino no haberla detectado ni tratado a tiempo.
Se reclama el daño emergente (gastos de la extracción o reintervención), el lucro cesante y el daño moral por la secuela.
Volver a negligencia médica · Ver también: infección intrahospitalaria
Es una negligencia por infracción de los protocolos de conteo de material quirúrgico.
La perforación puede ser un riesgo descrito, pero no detectarla a tiempo sí configura negligencia.
Una conversación breve basta para saber si hay algo que demandar. La evaluación no tiene costo y le respondemos el mismo día hábil, escriba por donde escriba.
Si prefiere que lo llamemos nosotros, deje su caso en el formulario. Con su teléfono nos basta para contactarlo.
Respondemos el mismo día hábil.