Representamos a personas afectadas por negligencias médicas, accidentes laborales y de tránsito, y actuaciones ilegítimas del Estado y de privados. Evaluamos su caso sin costo y le decimos con franqueza si tiene acción y en qué plazo.
Daños por diagnóstico tardío, error quirúrgico, negligencia en el parto y falta de servicio en la salud pública y privada.
Ver másResponsabilidad del empleador por falta de seguridad, enfermedades profesionales, secuelas permanentes y accidentes fatales.
Ver másLesiones, incapacidad y muerte en colisiones, atropellos y accidentes de transporte público.
Ver másProductos fallados, aerolíneas, automotoras, inmobiliarias, bancos y fraudes: garantía legal e indemnización.
Ver másDemandas contra municipios, hospitales y órganos públicos por daños derivados de su actuación deficiente.
Ver másPerjuicios por incumplimientos, vicios ocultos, fallas de construcción y responsabilidad contractual.
Ver másRevisamos los antecedentes y le explicamos si existe acción, contra quién y en qué plazo.
Reunimos informes, peritajes y prueba testimonial. Cuantificamos el daño con respaldo técnico.
Buscamos un acuerdo conveniente. Si no lo hay, litigamos hasta obtener sentencia.
Los plazos varían según la naturaleza de la acción y la fecha del daño, y en ciertos casos se cuentan desde que el daño se manifiesta. Dejar correr el plazo es la causa más frecuente de pérdida del derecho: consúltenos antes de descartar.
Nada. La primera evaluación de su caso no tiene costo y no lo compromete a nada. Revisamos lo que pasó y le decimos con franqueza si hay algo que demandar, contra quién y en qué plazo. Recién si tomamos el caso se firma un contrato de honorarios, y siempre antes de iniciar cualquier gestión.
Trabajamos contra resultado. Es lo que en derecho se llama pacto de cuota litis: en lugar de cobrarle por adelantado, acordamos un porcentaje de lo que usted efectivamente obtenga. Si el caso no prospera y no hay indemnización, usted no paga honorarios.
El porcentaje no es fijo: varía según el tipo de caso y su dificultad. Un caso con prueba clara no se cobra igual que uno que exige peritajes y un juicio largo. Todo eso se conversa y se deja por escrito antes de empezar.
Un juicio tiene gastos propios, distintos de los honorarios del abogado: peritajes médicos o contables, receptores judiciales, certificados. Por regla general esos costos los asume el cliente a medida que avanzan.
Cuando el caso lo permite, ofrecemos una alternativa: el estudio adelanta esos gastos, a cambio de un aumento prudente del porcentaje pactado. Así usted puede litigar sin desembolsar dinero durante el proceso. Le explicamos las dos opciones y usted elige.
Depende del daño que se logre acreditar. Se reclaman tres cosas: el daño emergente (lo que gastó por el hecho), el lucro cesante (lo que dejó y dejará de ganar) y el daño moral (el sufrimiento y el deterioro en su calidad de vida). Los montos los fija el tribunal caso a caso y varían mucho; desconfíe de quien le prometa una cifra sin haber revisado los antecedentes.
Porque lo protege a usted. El contrato deja por escrito cuánto se cobra, cuándo y qué incluye, de modo que no haya sorpresas ni cobros que usted no haya aceptado. Es la forma más transparente de trabajar: usted sabe desde el primer día en qué términos avanza su caso.
Sí, y conviene hacerlo pronto. Los plazos para demandar difieren según el tipo de responsabilidad y, en ciertos casos, se empiezan a contar desde que el daño se manifiesta, no desde el hecho. Dejar pasar el plazo es la causa más frecuente de perder el derecho, así que revíselo antes de darlo por perdido.
Sí. Llevamos causas de indemnización en todo Chile. La primera evaluación la coordinamos por teléfono o WhatsApp, sin que usted tenga que trasladarse.
Una conversación breve basta para saber si hay algo que demandar. La evaluación no tiene costo y le respondemos el mismo día hábil, escriba por donde escriba.
Si prefiere que lo llamemos nosotros, deje su caso en el formulario. Con su teléfono nos basta para contactarlo.
Respondemos el mismo día hábil.