Un parto mal atendido o una cesárea que se demoró puede dejar a un recién nacido con un daño de por vida. Si su hijo nació con secuelas que pudieron evitarse, evaluamos su caso sin costo.
El parto exige vigilancia constante. Hay negligencia cuando el equipo no interpretó los signos de alarma del monitoreo, no indicó a tiempo una cesárea que el sufrimiento fetal exigía, o realizó maniobras desaconsejadas que dañaron a la madre o al recién nacido. La prueba central es el registro cardiotocográfico (monitoreo fetal) junto a la ficha del parto.
En estos casos el daño moral y el costo de por vida de los cuidados suelen ser cuantiosos, y los padres tienen legitimación para demandar su propio daño.
Volver a negligencia médica · Cómo se cuantifica el daño moral
Se revisa el registro del monitoreo fetal para ver si había signos de hipoxia que exigían una cesárea de urgencia que se omitió o retrasó.
El plazo general es de cuatro años y, tratándose de un menor, la prescripción se suspende a su favor.
Una conversación breve basta para saber si hay algo que demandar. La evaluación no tiene costo y le respondemos el mismo día hábil, escriba por donde escriba.
Si prefiere que lo llamemos nosotros, deje su caso en el formulario. Con su teléfono nos basta para contactarlo.
Respondemos el mismo día hábil.