El SOAP ayuda con lo inmediato, pero deja fuera el daño moral y el ingreso que se pierde. Esa parte se reclama al responsable del accidente. Evaluamos su caso sin costo.
El Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP, Ley 18.490) es una cobertura objetiva y automática: paga gastos médicos, incapacidad y muerte hasta ciertos topes en UF, sin necesidad de discutir de quién fue la culpa ni de esperar un juicio. Por eso sirve para lo inmediato: la atención y los primeros gastos.
El SOAP tiene un límite y una finalidad acotada. No cubre el daño moral por el sufrimiento y las secuelas, ni el lucro cesante por la pérdida de capacidad de trabajo, ni el daño emergente que supere sus topes. Cuando el daño real es mayor que lo que pagó el seguro —y en lesiones graves o muerte casi siempre lo es—, esa diferencia se reclama aparte.
La diferencia se demanda de forma solidaria al conductor responsable y al dueño del vehículo (art. 169 de la Ley 18.290), por responsabilidad extracontractual. Haber cobrado el SOAP no impide ni descuenta esta demanda: son cosas distintas. Así se busca la reparación completa del daño, no solo la cobertura mínima del seguro.
Volver a accidente de tránsito · Cómo se cuantifica el daño moral
Gastos médicos, incapacidad y muerte hasta topes en UF, de forma objetiva y automática.
La diferencia se demanda civilmente al conductor responsable y al dueño del vehículo.
Una conversación breve basta para saber si hay algo que demandar. La evaluación no tiene costo y le respondemos el mismo día hábil, escriba por donde escriba.
Si prefiere que lo llamemos nosotros, deje su caso en el formulario. Con su teléfono nos basta para contactarlo.
Respondemos el mismo día hábil.